Las estrategias de marketing han sufrido cambios tremendos. El auge del Big Data, las plataformas SaaS en Internet y los nuevos medios brindan un caldo de cultivo perfecto para la aparición de nuevas herramientas. Son cada vez más potentes y especializadas, y funcionan bajo un sinfín de modelos de comercialización.

Ante este panorama se hace necesario un entendimiento de la naturaleza de los negocios. Hay que comprender las reglas y técnicas de marketing y, por supuesto, elaborar un plan de marketing a prueba de bombas.

No vamos a mostrarte cómo elaborar o llevar a cabo una estrategia de marketing. Lo que nos proponemos es repasar cinco técnicas que no debes pasar por alto. Son la tendencia actual y está demostrado que funcionan, siempre y cuando las lleves a cabo de forma correcta.

Con este post y otros que encontrarás en nuestra web esperamos ayudarte a conseguirlo.

Las cinco estrategias de marketing a tener en cuenta para lograr el éxito

1. La medición de datos

Hoy en día es posible llevar a cabo una medición de datos muy detallada. Prácticamente todo se puede medir, y por lo tanto mejorar. De hecho, no hay forma de mejorar si no se mide. Esta es la primera de las estrategias de marketing que recomendamos.

Antes de cualquier planificación de campaña de marketing o publicidad, debes preguntarte cuál es su ROI. ¿Hay algún modo de mejorar con menos inversión económica? Siempre podrás potenciar las iniciativas para mejorar la eficiencia y reducir los costes.

  • Actividades online: desde el conocimiento de la marca, hasta los clientes potenciales y el pedido de ventas, cada apartado muestra indicadores centrales que se pueden rastrear.
  • Actividades offline: exposiciones, conferencias, experiencias de productos… Aquí el ROI se puede calcular por el número de clientes o la exposición a los medios, entre otros factores, y puedes utilizar herramientas especializadas.

Las Relaciones Públicas

En cuanto al seguimiento de las Relaciones Públicas, existen muchas soluciones. Te ayudarán a monitorizar la opinión pública y aspectos como la reputación online. Son capaces de hacer un seguimiento de manera integral de las diferentes visitas a los medios, las tasas de clics o los ratios de conversión.

A la hora de compartir puedes emplear un sencillo truco: genera diferentes enlaces acortados. De este modo podrás monitorizar el efecto de conversión de diferentes medios por separado. Servirá para evaluar incluso aspectos más «etéreos» de branding, incluidas mediciones en los motores de búsqueda más populares, preferencias de los medios, comentarios…

 

2. Marketing basado en el cliente

El marketing basado en cuentas, también conocido como ABM, es una de las técnicas más candentes del momento.

El concepto tradicional de embudo de conversión busca un gran número de métodos de contacto con el cliente. Luego los filtra mediante el envío de correos masivos para finalmente quedarse con un pequeño porcentaje del total. Estos serán los clientes convertidos. ¡Bingo!

Pero para ABM la lógica se invierte por completo. Lo primero es seleccionar clientes que coincidan al 100% con el perfil deseado. Después, a través de distintos medios como el correo, el teléfono, las visitas, publicidad y otros métodos, se completa el desarrollo y la conversión de los clientes. La generación de leads está más orientada hacia el negocio B2C, mientras que el ABM apunta con claridad hacia el negocio de B2B.

Sin embargo, el tráfico se está volviendo cada vez más caro, y para dirigirse a miles de clientes potenciales hay que buscar la máxima personalización posible, acercarse a sus necesidades. Hablamos de llevar a cabo una exposición dirigida en las estrategias de marketing online.

Acciones y herramientas disponibles

Por suerte disponemos de un variado grupo de herramientas para distinguir con precisión a los clientes a través de diferentes etiquetas. Por ejemplo la monitorización de las entregas en mailings o los test A/B permiten conocerlos bien. Descubrirás qué tipo de llamadas a la acción gustan más, o documentarás sus historiales para, finalmente, «atacarlos» con mayor precisión.

Por ejemplo, para un mismo anuncio, un cliente al que le guste puede recibir automáticamente un correo electrónico siguiendo una estrategia de branding mejorada. Y uno que haga un comentario en redes sociales puede recibir una invitación para unirse a la base de fans.

Asimismo, se pueden utilizar otro tipo de automatizaciones. Por ejemplo para aquellos que vean un anuncio durante más de 30 segundos pero no hayan acometido ninguna acción, se les puede redirigir a una landing page para recolectar su dirección de correo electrónico.

 

3. Marketing de Influencia

Los consumidores ahora están rodeados de una gran variedad de información y anuncios. Demasiados quizás. Así que no basta con lanzar anuncios a diestro y siniestro, ni siquiera a veces optimizando al máximo la segmentación.

Lo que se ha detectado es que hay una gran confianza en los comentarios de los propios internautas, de las recomendaciones y evaluaciones de profesionales autorizadas y líderes del sector. Así pues, el Marketing de influencers se ha convertido en una de las formas más rápidas y ventajosas de propagar nuestro mensaje.

Lo recomendable es conocer qué pautas debes seguir y qué plataformas utilizar para hacer marketing de influencers y no equivocarte con tu elección.

Estas herramientas pueden serte de ayuda para emprender este tipo de estrategias de marketing en línea: Socialpubli, Infuencity, Marvelcrowd o Deliverymedia.

 

4. Publicidad Nativa

Mostrar anuncios pagados por marcas a usuarios de una red social está de moda (si quieres lee este post sobre la diferencia entre publicidad nativa y la tradicional).

Con el auge del marketing de medios digitales, por ejemplo muchos optan por contratar anuncios de Facebook. No obstante, como su propio nombre indica, la característica fundamental de los medios sociales es lo social. De ahí que hacer publicidad en Facebook no puede/debe consistir «solo» en publicar anuncios.

En la comprensión de la publicidad nativa (también referida como publicidad en redes sociales o Social Ads) el anuncio en sí mismo debe construirse como un producto de contenido. Su objetivo debe ser proporcionar contenido al usuario en lugar de publicidad directa. Esto es lo que gustará a los usuarios. Y es lo que les animará a compartir y difundir los contenidos.

La publicidad en redes sociales crece. BI Intelligence ha realizado un informe (basado en EE. UU.) que revela que las empresas norteamericanas duplicarán la inversión en anuncios de redes sociales entre 2016 y 2021. Con ello pasarán de 15.500 millones de dólares a más de 30.000.

Entre los ejemplos de publicidad nativa tenemos los Facebook Ads, Instagram Ads, Tweets promocionados en Twitter, YouTube Ads, Snapchat Ads, LinkedIn Ads, o Branded Content de BuzzFeed (desafortunadamente este último portal deja de funcionar en España en enero de 2019).

 

5. El vídeo es el nuevo rey del contenido.

Piensa en cómo puedes utilizar el vídeo para contar una historia. Podrás emplearlo en estrategias desktop o en terminales móviles (estos últimos despuntan en cuanto a horas de visualización de contenidos). Y lo mejor de todo es que no necesitas de un fotógrafo profesional o un buen estudio para filmar. Como contenido promocional se puede emplear cualquier vídeo sencillo, transmisiones en vivo, animaciones, etc.

Incluso puedes usar el vídeo en tus campañas de email marketing para desarrollar estrategias de marketing para un producto, por ejemplo.

No hay duda. Este tipo de contenido es el medio que brinda más oportunidades de difusión y, quién sabe, de viralizarte. Lo tienen muy claro dos gigantes de la tecnología:

  • Cisco opina que para 2020, el vídeo representará el 82% de la transmisión de datos en línea.
  • YouTube ha comprobado que los profesionales visionan vídeos relacionados con sus trabajos cada semana.

Y también encontrarás varias herramientas que te podrán ayudar a aprovechar los vídeos como elementos de marketing.

 

Mahesh Burud

https://www.martechcube.com/