Usabilidad
El concepto usabilidad web deriva del inglés «usability» y hace referencia a la experiencia de usuario y su medición. El estudio y medición de la experiencia de usuario nos permitirá optimizar nuestros sitios y aplicaciones web con el fin de alcanzar nuestros objetivos e incrementar los resultados.
Diseño para mejorar la usabilidad Web
Para mejorar la usabilidad de un sitio web en primer lugar debemos realizar un estudio UX o test usabilidad. Existen cinco requisitos de partida imprescindibles —aglutinados en las iniciales del acrónimo SMART para facilitar su memorización— para lograr una experiencia de usuario óptima.
- Specific. Diseño directo y preciso.
- Measurable. Es necesario que podamos medir el comportamiento de los usuarios.
- Actionable. Que interpele a los clientes y les invite a pasar a la acción.
- Relevant. El sitio debe ser atractivo y pertinente.
- Trackable. Los movimientos realizados durante la navegación deben quedar registrados para poder monitorizarlos.
El concepto de usabilidad
Si bien es cierto que, en gran medida, en el ámbito de la usabilidad el éxito depende de la personalización del sitio web, hay algunas reglas generales a las que todo buen diseño UX debe ceñirse, es decir a unos criterios de usabilidad web:
- Punto de entrada claro. Ponte en el lugar del usuario y plantéate que quieres que haga cuando visita tu sitio web. A partir de ahí, el diseño debe responder a esta pregunta.
- Contraste. Es necesario que la web llame la atención del usuario al tiempo que consigue trasladar con rapidez la información necesaria (¿dónde estoy? ¿qué es esto? ¿qué me ofrece esta web?)
- Maquetación a una columna. Este tipo de diseño hace más difícil que el usuario abandone la lectura, ya que no dispone de otros caminos o desvíos, sino que debe seguir la senda que le marcamos.
- Pop ups con fondos sombreados. De este modo captaremos la atención del visitante.
- Más información. Siempre que sea posible, en los módulos a los que, por un motivo u otro, queramos dar mayor importancia, debemos ofrecer información extra a nuestros clientes.
- Menú desplegable. Un detalle básico que conviene no olvidar: sitúa siempre las opciones más habituales al comienzo de la lista.
Usabilidad y comportamiento de los usuarios
Ser usuario de internet conlleva estar continuamente vertiendo opiniones acerca de todo tipo de cuestiones, productos, temas… produciendo, en definitiva, una ingente cantidad de información de la que podemos sacar provecho. Si conocemos los deseos e intereses de los usuarios, seremos capaces de entender el comportamiento de nuestros clientes y sus hábitos de compra.
Asimismo, es muy importante conocer el tipo de dispositivos que utilizan nuestros clientes, dónde viven, qué hacen en su tiempo libre o qué horarios tienen.
Estudio UX
La opinión y valoración de usuarios y clientes es parte importante de un estudio UX, pero debemos tener en cuenta que tal vez la información que nos proporcionan es incompleta o quizá no del todo honesta. Por ello, es imprescindible que utilicemos las herramientas y métodos disponles que nos permiten registrar su comportamiento.
El análisis de la usabilidad de un sitio web debe comenzar estableciendo una serie de KPIs a partir de preguntas concretas y con el uso de herramientas usabilidad web adecuadas. Además, debemos revisar y analizar otras cuestiones más técnicas como el tiempo de carga, el número de clics o pasos necesarios, o el número de calls to action. Y, por supuesto, debemos revisar minuciosamente la totalidad del contenido de la web, tanto de la gráfica como de los textos, pues el mínimo detalle puede hacer que nuestro usuario se despiste y abandone la página antes de tiempo.
Usabilidad de un sitio web y metodologías
Cuando trabajamos el diseño y desarrollo web de un sitio o aplicación web en relación a la experiencia de usuario es conveniente que adoptemos una metodología concreta y sigamos las diferentes fases establecidas.
Existen numerosas y variadas metodologías. La metodología clásica se divide en cinco fases: planificación, diseño, desarrollo, prueba y entregas. Por su parte, las metodologías ágiles (método Agile UX) siguen cuatro procesos y se fundamenta en el test o prueba continuos. Así, el diseño se adapta a la experiencia de usuario continuamente, basándose en sus respuestas e interacción para efectuar las modificaciones pertinentes.
La experiencia de usuario ha adquirido gran relevancia y se tiene muy en cuenta al proyectar y diseñar productos digitales. En este contexto surge la metodología Lean UX, un método de trabajo que pone el foco en el usuario. Esencialmente, la metodología Lean UX constituye una nueva forma de pensar aplicada el diseño y desarrollo de productos; está basada en lo que se denomina “ciclo de feedback”: Build-Measure-Learn (Construir-Medir-Aprender), de tal modo que la validación de los consumidores determinará el éxito del diseño.
En definitiva, conocer y analizar el comportamiento del usuario ante un sitio o aplicación web es de vital importancia para lograr desarrollar un producto digital exitoso, así como para posicionarlo y con ello posicionar también la marca que lo avala. El nuevo consumidor digital juega un papel cada vez más relevante y define en gran medida el camino que sigue el ámbito de la usabilidad.