¿Qué es el neuromarketing? ¿Qué no es el neuromarketing? Es una tendencia actual que busca las respuestas en la neurociencia del comportamiento humano, aplicado al marketing. No obstante, no es una disciplina fácil, no todos tenemos los recursos para poder aplicar sus insights, y en muchos casos son indistinguibles de la pura psicología humana. ¿De qué hablamos cuando hablamos de neuromarketing, y por qué nos debería interesar dicha disciplina?
Qué es el neuromarketing, quién lo defiende y quién lo detesta
Sin duda podemos decir que el neuromarketing es la aplicación de los descubrimientos e insights de la neurociencia hacia el marketing, tanto digital como tradicional. Posiblemente es más conocido en el ámbito tradicional a través de los análisis de respuesta hacia ciertos estímulos, pero en el digital también se está empezando a aplicar, sobre todo en la navegación web.
Los defensores del neuromarketing destacan que:
- Los resultados son medibles y científicos: según sus defensores, los resultados están basados en un análisis neurocientífico, con herramientas de neurociencia. Por tanto, los resultados se pueden reproducir múltiples veces y obtener el mismo resultado con diferentes sujetos.
- Permite conocer lo que verdaderamente pasa por el pensamiento de los sujetos: dado que los sensores detectan qué zonas del cerebro se activan ante un estímulo x, es más preciso que la propia «sinceridad» del sujeto al mostrarle el estímulo. Por tanto, permite conocer insights sobre temas que normalmente no podríamos saber.
- Funciona casi al 100%: nos permite optimizar nuestros recursos para que funcionen en el cerebro del usuario, sin tener que ir haciendo ensayo y error, con todo el coste que tienen dichos recursos.
En cambio, el neuromarketing también tiene detractores, que suelen argumentar que no es oro todo lo que reluce:
- Si funciona, es poco ético: muchos marketers consideran que no es necesario engañar al consumidor con técnicas que aluden a sus más bajos instintos y tratan de hacer que «caiga» en una trampa.
- Es caro y no está demostrado que funcione: las herramientas empleadas para la neurociencia deben ser utilizadas por médicos neurocientíficos y sus insights ser analizados por expertos en dicha materia. No queda claro quién es un experto, y tampoco lo que puede costar que una persona que trabaja en dicho sector nos haga un estudio neurocientífico.
- Se vende como neuromarketing psicología aplicada al marketing: a río revuelto, ganancia de pescadores. Y es que hay verdaderos aprovechados que, aprovechando el desconocimiento sobre lo que es el neuromarketing engañan con un método bastante antiguo, que es dar gato por liebre, dar lecciones de psicología (aplicada en múltiples campos) por neurociencia (algo mucho más complejo).
Lo que queda claro es que sólo es neuromarketing si hay neurociencia detrás, y no es neuromarketing si es psicología. Sobre la psicología humana, que existe numerosa literatura sobre gustos, formas, colores, sensaciones y demás, no necesitamos aparatos de medición. Además es nuestra estructura mental, no adaptarnos a ella es todo un error.
Por tanto, aplicar la psicología humana a nuestros productos, diseños, páginas web y demás, totalmente de acuerdo. No obstante, deberemos dar una oportunidad al neuromarketing para que demuestre su efectividad, y entonces descartarlo o aceptarlo. Hasta entonces, sin duda conocer cómo funciona el cerebro humano para entender a nuestros posibles clientes es algo recomendable, por no decir casi obligatorio.
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