Es probable que no sepas exactamente qué es el Affective Computing y, sin embargo, es muy posible que lo hayas utilizado en más de una ocasión. Si cuentas con un dispositivo con tecnología Apple o Microsoft, seguramente habrás realizado alguna prueba con Siri o Cortana.
Esos asistentes personales inteligentes son la versión básica del Affective Computing, que se refiere a la tecnología aplicada a la identificación de emociones e interacción entre dispositivos electrónicos y humanos.
La forma en la que los hombres nos relacionamos con las máquinas está cambiando y cada día delegamos más decisiones personales en el criterio de los dispositivos tecnológicos que nos rodean. Seguimos las indicaciones de entrenamiento de nuestra aplicación de training deportivo; le contamos a Facebook qué nos ocurre y cómo nos sentimos; por supuesto dejamos nuestra agenda en manos de herramientas digitales que nos avisan de qué debemos hacer cada día, etc. Sin embargo, hasta hace relativamente poco tiempo el Affective Computing era una cosa de ciencia ficción.
En qué consiste el Affective Computing
Esta tecnología tiene como objetivo principal la mejora de las relaciones entre las máquinas y los humanos. Para dotar de empatía y capacidad de interacción a los dispositivos tecnológicos, los expertos en Inteligencia Artificial y Neuromarketing han desarrollado sistemas que ayudan a las máquinas a interpretar los gestos de los usuarios. Así, en función de la programación de los dispositivos, cuando estos detectan un estado de ánimo o una necesidad, actúan ofreciendo al humano aquello que necesita o está esperando.
Este tipo de inteligencia emocional aplicada a las computadoras y aparatos tecnológicos va más allá del reconocimiento facial y actualmente ya existen sistemas capaces de analizar el significado de un tono de voz, predecir cuál será el estado de ánimo del usuario en función de numerosas variables, etc.
Hace algún tiempo ya os contábamos en el artículo que está bajo estas líneas cómo funciona el sistema de reconocimiento facial de Snapchat y en este post queremos descubriros una herramienta surgida de la investigación de los expertos del Massachusetts Institute of Technology (MIT): Affectiva.
Affectiva: tecnología para hacer marketing que emocione
Las grandes corporaciones de mass media como la BBC o CBS CBS y, por supuesto, las más populares marcas de gran consumo y entretenimiento como Coca-Cola y Disney trabajan dese hace tiempo con tecnología que responde al os parámetros del Affective Computing.
La influencia de este nuevo paradigma derivado de la Inteligencia Artificial va a cambiar nuestras vidas y nuestra forma de hacer marketing porque nos ayudará a conocer mejor a los usuarios y predecir su comportamiento con una probabilidad de acierto impensable hasta ahora.
Las marcas automovilísticas también han caído ya en la fiebre del Affective Computing y trabajan en el diseño de sistemas inteligentes capaces de detectar si un conductor se encuentra fatigado y actuar por él en caso de emergencia en carretera.
A nivel de marketing, si lo que queremos es saber cómo emocionar, si buscamos optimizar nuestros contenidos y elegir los mensajes que más engagement produzcan en el público, podemos utilizar herramientas como Affectiva. Esta plataforma permite, a través de su solución Affdex, predecir el comportamiento de los usuarios, analizar su reacción ante determinados estímulos y evaluar los datos para ofrecer conclusiones fácilmente aplicables a las campañas en curso.
Para saber cómo funciona puedes echar un vistazo a su vídeo corporativo:
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