Una página web sigue siendo el lugar preferido para promocionar alguna actividad o servicio. Ya sea un pop-up, un banner o un anuncio interstitial, cualquier elemento visual publicitario que se pueda ubicar en una página sigue ofreciendo grandes resultados.
El auge de los programas para bloquear anuncios publicitarios en las páginas web ha supuesto un revés que poco a poco se atenúa. A su popularización inicial, reaccionaron los responsables de marketing. Se abogó por generar contenidos de más calidad o limitar el acceso ante la detección de un software de este tipo. En la actualidad es habitual ser notificado de la imposibilidad de acceder a un determinado contenido si se detecta un ad-blocker. Si un usuario desea ver una página bloqueada, como poco debe contemplar añadir una excepción en su software. Se consigue así que la iniciativa publicitaria tenga más potencial de éxito: quien termina viendo ciertos anuncios es que «quiere» verlos.
Entre los distintos display existentes, algunos están mejor considerados que otros. Los hay que generan más aceptación y menos sensación de intrusismo de la experiencia. Y este es el caso de los pop-up o ventanas emergentes, que ya en 2016 obtenía una nada despreciable puntuación de 4.52 sobre 10 (según un estudio de MarketingSherpa).
Larga vida a los pop-up
Un pop-up es intrusivo por naturaleza, no lo vamos a negar. Es su naturaleza. Que salte ante nosotros una ventana interrumpiendo el natural devenir de una lectura es molesto, se mire por donde se mire.
Ahora bien, esto no tiene por qué ser siempre algo negativo de enfocarse como es debido. Si se consigue ofrecer algo útil, relevante, entonces la expectativa de lo que pueda ofrecer superará a la molestia inicial. Así se ganará esta primera batalla.
Quien ha podido analizar esto en profundidad es Sumo. Se trata de una conocida plataforma que lleva varios años integrando sistemas de anuncios publicitarios en páginas web. Incluso dispone de plugins para instalarse en distintos CMS (como WordPress) que posibilitan este tipo de anuncios de marketing web.
Para evaluar el potencial que siguen teniendo este tipo de display, analizaron más de 2 mil millones de pop-up, nada menos. Sus conclusiones han sido más que prometedoras. La tasa de conversión que genera este tipo de publicidad llegó hasta el 50,2 %.
No obstante, estos ratios solo son posibles combinando buenas prácticas. Entre ellas se encuentran utilizar los CTA adecuados o emplear el mejor copy de publicidad posible. Y por supuesto hay que cuidar el diseño al máximo, quizás el aspecto más determinante de todos.
Consideraciones para ser el rey del pop-up
WisePops es una plataforma especializada en este tipo de display que trabaja con empresas del calibre de Shopify, WordPress y Magento. Según ellos, los aspectos que hay que tener en cuenta para tener éxito usando un pop-up son los siguientes:
Crear un diseño según el dispositivo
Claramente debe existir una versión para terminales móviles y otra para ordenadores de escritorio. Parece obvio, pero no siempre se tiene en cuenta. Ya no solo es una cuestión de responsiveness sino de mejorar el diseño de la experiencia de usuario. Esto es algo que valora mucho Google y que de no hacerse correctamente puede derivar en penalizaciones. Y no queremos eso, ¿verdad?
Utilizar el formado adecuado
Un pop-up tiene muchas formas de implementarse: ligthbox pop-ups, side pop-ups, call-to-action pop-ups… Pero no todos sirven para las mismas situaciones. Por ejemplo si el objetivo es conseguir el correo electrónico del usuario, se recomienda optar por el pop-up lightbox exit-intent (que se lanza cuando se intenta cerrar la página). Tiene un alto grado de visibilidad y estadísticamente maximiza las posibilidades de conseguir el ansiado correo en el último instante.
Añadir elementos visuales
Una imagen vale más que mil palabras. No nos cansaremos de repetirlo. Capturan el interés del usuario y su enfoque. Es importante que sean visibles y fáciles de identificar, de modo que se pueden cerrar sin problemas. Si no se hace bien degenerará en una experiencia negativa.
Fuentes y colores
La efectividad de una ventana emergente depende de su originalidad. Pero debe adaptarse a su entorno virtual, a la página en la que está. Por lo tanto se hace necesario trabajar aspectos como la tipografía y el color para dar homogeneidad.
Jerarquía de contenidos
Greg D’Aboville, directivo de crecimiento de WisePops apuesta porque el diseño de una ventana emergente debe seguir un «orden» para lograr su objetivo. Lo primero es llamar la atención de visitante, luego se tiene que informar de las ventajas que se ofrecen. A esto debe seguir una indicación de que el proceso es seguro, para terminar ejecutando la acción. Estos pasos siguen un orden jerárquico que ha demostrado ser muy efectivo.
Los anuncios emergentes tiene pues mucho por delante. ¿Por qué no nos cuentas tu experiencia en el grupo de LinkedIn de MarTech Forum? ¡Te estamos esperando!
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